Me mueven el amor y caminar con conciencia al lugar que nos pertenece.

Mi nombre completo es María Navarro Cruz y desde que nací, por muchas veces que me mude, siempre vivo cerca del Mediterráneo. Creo que las personas encarnamos con unos dones concretos despiertos, y en mi camino de acompañamiento cada día tomo más conciencia de que mis capacidades en la relación de ayuda ya las traía de niña.
 
En realidad yo de pequeña lo que quería era ser artista. Pero no como Kahlo o Goya… artista como las mujeres que cantaban y bailaban en televisión, artista como en aquella canción de Concha Velasco. No soy dada a hablar de mí, y te reconozco que todo esto que ahora lees me ha costado horas, dudas y muchos borradores. Con esto te quiero contar que yo no quería ser artista para salir en la tele, que lo que vibraba y vibra en mí, y me impulsaba a bailar para mi abuela y sus vecinas en verano vestida de sevillanas, es mi gran conexión con la música y el movimiento.
Lo que soy ahora y trato de presentarte en estas líneas, es muy diferente de lo que podría haberte presentado 15 años atrás. Mucho. Tanto que quizás ni lo imagines. Mi primera formación universitaria fue como Enfermera en la Universidad de Murcia. Más tarde pude especializarme en Salud Mental en Barcelona, pero ahí ya había empezado a intuir mi camino, así que vuelvo de nuevo atrás.
 
Después de graduarme empecé a trabajar en el hospital. Para quienes no sepáis de qué hablo, ser enfermera es un trabajo duro a todos los niveles (físico, mental, emocional y espiritual) y de mucha responsabilidad. Yo lo asumí como buenamente pude: con alegría y amor hacia las personas que cuidaba y con grandes dosis de miedo e inseguridad.
 
Era muy jovencita, tenía un gran sueldo y me adentré al mundo laboral como quien decide dormir por un tiempo «ya está todo hecho». Pasado un tiempo, incluso quizás desde un inicio, empecé a sentir que aquel no era mi lugar y aún así traté de acomodarme y evadir preguntarme si ya no había más. ¿Te ha pasado? Trataba que nadie notara mi falta de realización personal, principalmente yo misma. Temía haber llegado a un lugar de no retorno, de no más sueños ni aventuras. Y no, claro que no lo era.
 
De alguna manera decidí moverme a favor del cambio, y empecé por cortarme el pelo, todo, entero. Después mi relación de pareja se rompió y cursé un curso de Reiki en el colegio de Enfermería en el que me sentía vibrar con cada palabra y cada ponente. Apareció mi compañero de comunidad de vida y me di el lujo de vivir una GRAN REVOLUCIÓN. Unos años después decidimos irnos un tiempo a Barcelona, decisión tras la cual todo se ordenó para que así fuera. Allí me pasé al lado de la salud mental y me fui a una Escuela de Desarrollo Humano, ¡desarrollo humano! ¿Cómo no había ido a una escuela así antes?
 
Apareció un campo nuevo para mí: las formaciones no académicas grupales de crecimiento personal, por llamarles de algún modo. Entonces empecé a descubrirme a mí. El principio fue un proceso de dos años donde conecté con mi niña interna, siempre presente y a mi lado. Acompañada de Enrique Aguilar me regalé volver a jugar y mirar desde el corazón, descubrir la belleza de cada instante como la poesía de las motas de polvo en el sol bailando conmigo. De ahí me fui con nariz de payaso a enseñar mi verdad al público. Me había redescubierto bailando y bailé, bailé y bailé. Bailé Biodanza, Cinco Ritmos, Río Abierto, Ecstatic Dance,… me formé en Reajuste Vital (RV) con Sofía Machta (su creadora). RV fue una aventura amorosa con la belleza de la música en sí misma. Enlacé formaciones… ¡aún lo hago! Vi claridad en la Terapia Gestalt, un camino para estar más presente y consciente. Con la Gestalt me responsabilicé de mirar mis heridas, con las que sigo trabajando, y tomé la gran decisión de vivir por y para mi felicidad.
 

Me declaro una absoluta guardiana del cambio y de la transformación

Me convertí en Mamá. Decidimos de corazón crear una familia y bajaron del cielo Vigo y Emma. Ser madre es lo más verdadero y sanador que ha habido en mi vida. Mi familia me transforma cada día y me acerca más a la unidad, la felicidad y el amor. Son mi gran escuela y fuente de vida.
 
Y cada vez más cerca de mi propósito, sin saber aún las sorpresas que me deparan, el pasado verano me sumergí en Mujer Consciente desde donde nació mi deseo de acompañar a círculos de mujeres.
 
Ahora estoy en formación en Mujer Guía con Carmen Hernádez Rosety, cursando el Grado en Psicología, y en el proceso SAT de Claudio Naranjo y siento la llamada a crear espacios luminosos, de apertura y reencuentro, con mi arte, ese que traigo de niña sea cual sea, mi corazón y mi presencia puestos al servicio.
 
Gracias por tomarte el tiempo de leer estas líneas.
 
María.

Estudios y formación

 

  • Diplomada Universitaria en Enfermería. 2000-2004. Universidad de Murcia.

  • Especialista en Salud Mental vía EIR. Programa de Formación Sanitaria Especializada del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 2010-2011. Parc de Salut Mar. Barcelona.

  • Terapia Gestalt. 2014-2017. Escuela de Psicoterapia Gestalt Esencia de Murcia. 

  • Psicología de los eneatipos. 2017. Programa SAT de Claudio Naranjo.

  • Mujer Consciente. 2019, con Carmen Hernández Rosety.

  • Risoterapia. 2010-2011. Escuela de Desarrollo Humano de Barcelona.

  • TERP – Música y movimiento para la activación del potencial humano. 2011-2012. Escuela Enrique Aguilar.

  • Reajuste Vital, la danza y el sonido de los 7 chakras. 2014, con Sofía Machta Sabbagh.

  • Clown. 2011, con Pau Rosell de Conciencia Clown. 2016/2017, con Alain Vigneau de Clown Esencial y programa SAT.